lunes, 19 de marzo de 2012

El primer relato...


Un escaparate más para mis pasiones: la lectura y ahora escribir, la verdad es que lo hago no desde hace mucho, pero he descubierto que disfruto mucho haciéndolo. En esta primera entrada les dejo un relato que espero y les guste. Saludos a todos y que comience la aventura…


MI AUSENCIA


Tras la ventana de mi habitación he mirado ya muchos amaneceres. El día de hoy el sol ha entrado sin apuros, con calma, avanzando poco a poco e iluminando cada rincón. Lo he seguido desde la cama hasta la repisa donde se encuentran mis muñecas, pero en vano me he colado bajo su luz, pues no he podido sentir su calor. 
A mi espalda escucho a mamá, ha limpiado mis cosas. Me he quedado quieta, sin estorbar, esperando a que termine. Siempre lo hace rápido, no le gusta entrar mucho aquí porque le pone triste, así que sólo lo hace una vez al mes o al menos eso me ha parecido. Resulta difícil seguir el curso del tiempo cuando ha dejado de tener importancia.
De la estantería, uno de mis CDS favoritos ha desaparecido, lo que quiere decir que mi hermano pequeño ha vuelto a husmear en mis cosas. No es posible que siga molestándome por eso, si ya ni siquiera puedo usarlas. En otras ocasiones lo habría sacado de mi cuarto a empujones y le habría gritado a mamá por no hacer nada al respecto, pero hoy ha sido diferente, actualmente todo es diferente. Me pongo nostálgica con facilidad y extraño incluso pelear con mi hermano, aunque quizá esta vez lo abrazaría y le diría que lo quiero mucho. Creo que nunca se lo dije.
Los cristales de las ventanas han empezado a moverse, esto sucede cada vez que tengo emociones fuertes. Dos de las figuras de mi escritorio se han caído, mientras las demás tiemblan como si tuvieran miedo. Como ahora mi hermano, está asustado y no sabe si quedarse o salir corriendo. «¡Mamá!», grita. Ha escogido la segunda opción. Bueno, al menos esto ha sido más divertido que sacarlo a empujones.
Camino por el pasillo para llegar hasta la sala. Danny está llorando con mamá. Siempre ha sido un niño llorón. ¡Pero si no le he hecho nada! Ella lo abraza y la escena me da un poco de envidia. Ya sé que no debería sentirla, pero yo también necesito ser consolada. El hecho de no poder hacerme escuchar es desesperante. Algunas veces quisiera gritar a todo pulmón y decir todas aquellas cosas que ya no pude decir, sobre todo a mamá. Me gustaría ayudarla a sentirse mejor.
Esto de ser siempre espectadora resulta ser bastante cansado, después de un rato todo se torna aburrido. Mamá últimamente lee en voz alta, antes nunca lo hacía, lo que me hace pensar que lo hace para mí. Ahora sé sobre la existencia de escritoras como "Jane Austen" o "Charlotte Brontë", y es que a ella siempre le ha gustado leer. Antes me exigía que leyera también y ahora como no puedo quejarme insiste en educarme. Las madres nunca dejan de comportarse como tales sin importar las circunstancias, aunque es agradable que me lea y ha resultado ser bastante interesante.   
A la hora de la cena Danny y mamá se sientan a la mesa. Todo luce delicioso, incluso el brócoli que odiaba comer. ¡Dios, esto también lo extraño un montón! Recuerdo bien el olor a papas con mantequilla. ¡Eran mis favoritas! Mirarlos comer es un suplicio y tantas veces que por mis odiosos caprichos decidía irme a la cama sin cenar. «No tengo hambre mamá. ¡Déjame en paz!», siempre decía. Vaya que los adolescentes podemos llegar a ser insoportables y es bastante frustrante el que pueda llegar a entenderlo hasta ahora. Un poco más de amabilidad no me hubiera hecho daño.
Mientras mamá lava los platos, sigo a Danny hasta donde se encuentra el televisor. Está viendo Los Simpson. Si mamá se da cuenta se va a enfadar. Nunca ha dejado que los vea y, por consiguiente, yo tampoco podía hacerlo, tenía que darle un buen ejemplo a mi hermano. ¡Patrañas! No hay nada de malo en Los Simpson y Danny parece disfrutarlo mucho, está muerto de risa, así que rio también. Vaya, creo que mi risa provoca algo de interferencia en la señal. Lo siento Danny, ya no me voy a reír o al menos prometo intentarlo.
No hemos visto mucha televisión. Danny se ha quedado dormido en el sofá y mamá lo ha llevado a su cuarto. Ya todos se encuentran dormidos. Es insoportable cuando termina el día. La casa se sume en el más intenso de los silencios. Me siento en la mecedora que era de la abuela y empiezo a balancearme, a ver si con esto se pasa más rápido la noche. Ya quiero que amanezca. Ruidos en la habitación de mi madre rompen la quietud que hasta ahora me envolvía. La he despertado y me levanto rápidamente ocultándome atrás de una cortina, como si todavía pudiera verme.
Para cuando mamá aparece, recortándose su figura en el marco de la puerta, la silla de la abuela aún se mueve un poco por el impulso que le he dado. La mira fijamente y se acerca sujetándola con ambas manos hasta que se detiene por completo. Suspira y en sus facciones se dibuja una mueca de tristeza. Creo que va a llorar. 
Hasta ahora, ni siquiera había notado que tiene unas ojeras muy oscuras bajo sus ojos. Su rostro refleja cansancio y me siento culpable. Sigo dándole dolores de cabeza. La verdad es que nunca he sido la mejor de las hijas. Voy tras ella cuando regresa a su habitación y la observo hasta que se duerme, sujetando con fuerza una de las almohadas.
Estoy segura de que si papá estuviera aquí las cosas serían diferentes, al menos mamá no estaría tan triste, pero él no aguantó. Quería mudarse a otra ciudad y ella se negó rotundamente, dijo que no podía dejarme. Recuerdo bien la mirada de papá cuando dijo eso, parecía furioso y desde entonces no vive con nosotros. Ya muy pocas veces viene a vernos, ni siquiera a Danny. Los adultos no creen en muchas cosas y se cierran a las posibilidades, aunque mamá no es así, ella sigue creyendo en mí.
El día de hoy mamá ha regresado del trabajo un poco más tarde que de costumbre. No trae a Danny consigo y viene acompañada de papá. Están muy serios, nunca les había visto así. Hablan de no sé que cosas y ella le ofrece un café. Mientras se levanta y se dirige a la cocina, papá saca unos papeles de su maletín. Me acerco, tengo la curiosidad de saber que es y alcanzo a distinguir una palabra: «divorcio».
¡¿Qué?! ¡Él no puede hacer esto! Empiezo a enfadarme y para cuando mamá entra de nueva cuenta a la habitación la noto pálida, sus manos tiemblan y en ese momento estalla la taza de café que lleva en las manos. ¿Lo he hecho yo? Lo siento mamá, no me di cuenta. ¿Te lastimé? 
Papá tiene unos ojos como platos, se le han caído al suelo los papeles que sostenía y mamá le pide que se vaya, le dice que nos está importunando y ni siquiera se detiene a pensarlo dos veces. Sale por la puerta como disparado por un rayo. Mi propio padre me tiene miedo.
Papá solía decir que yo era su princesa. No entiendo por qué ha dejado de quererme, si sigo siendo la misma, quizás no corpórea pero sí en esencia. El día que morí me llevó a la escuela y al despedirse me dijo que me querría siempre, pero no lo cumplió. Tenía 13 años. «Niña muere atropellada por un camión», pusieron en los titulares de los periódicos de la ciudad. El conductor apenas dormitó unos segundos, pero fueron los suficientes para quitarme el resto de mi vida. 
Desde entonces estoy aquí, no pude irme y dejar a mamá, estaba inconsolable. ¿En qué me he convertido? Un espíritu, un fantasma o como sea que se diga, eso es lo que soy ahora, presente y ausente al mismo tiempo.
Aunque sus sollozos son apenas perceptibles, sé que mamá está llorando de nuevo. De repente se levanta del sillón en donde se encontraba sentada y se dirige a mi cuarto, cuando pasa a mi lado siento que casi puedo tocarla. La sigo y la veo parada frente a mi escritorio. Ha encendido una veladora. «Un año ya», dice mientras toma una de mis fotografías. Una niña pelirroja y pecosa se dibuja en el marco, esa era yo. Sigue llorando, así que me acerco y le digo que la quiero. «Y yo a ti amor, siempre y para siempre», responde en voz alta. Sonrío, después de todo, tal parece que sí puedo ser escuchada.

2 comentarios:

  1. Pues, a mi me gusta y de sugerencias =/ No sé...He leído de largo y no sé bien qué recomendarte =$ pero me gusta..

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  2. Me gustan mucho tus relatos y esto se me hace fantastico!!!!
    Mucho exito!!! veras que todo estará super biene ira viento en popa!!! tkm..

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Gracias por pasar y comentar, espero y hayas encontrado algo de tu agrado.